13 octubre 2011
"Todo lo que vemos no es sino un sueño dentro de un sueño". Edgar Allan Poe
¿POR QUÉ DORMIMOS?
Por increíble que parezca, si bien se sabe bastante sobre lo que ocurre biológica y neurológicamente mientras dormimos, la verdadera naturaleza de esta interrogante es aún un misterio; no se sabe con exactitud por que dormimos y soñamos. Veamos lo que si se sabe sobre esto.
Se especula que necesitamos dormir para digerir y categorizar las actividades realizadas durante el día; durante la noche descansamos nuestra mente y reparamos el cuerpo, a través de este descanso prolongado.
En experimentos controlados, se ha visto que si se impide a un grupo de personas dormir, los síntomas que se presentan van desde una disminución en los niveles de alerta, hasta una total confusión mental si la deprivación de sueño se sostiene en el tiempo.
Ahora aprendamos algo sobre las etapas del sueño, que como veremos es un conocimiento que nos ayudará en nuestro camino a la lucidez.
LAS ETAPAS DEL SUEÑO
Es posible medir la actividad del cerebro midiendo su actividad eléctrica, usando electrodos en contacto con el cuero cabelludo. De esta manera se habla de ondas cerebrales, que han mostrado tener una clara correlación con el estado de conciencia de una persona, y esta medición de la actividad cerebral además de ser útil para detectar patologías y desórdenes neurológicos, ha servido para estudiar el sueño y sus ciclos.
Las ondas cerebrales medidas de esta manera, desde las de mayor a menor frecuencia se caracterizan como alfa, beta, theta y delta. En realidad siempre producimos ondas en todas las frecuencias, pero dependiendo de nuestro estado de conciencia, es predominante una determinada frecuencia.
Al estar despiertos, nuestra actividad cerebral se caracteriza por las ondas "beta". Al acostarnos para dormir, lo primero que ocurre al cerrar los ojos y relajarnos es un aumento en la frecuencia "alfa". Después de un tiempo, nuestros ojos comienzan a moverse lentamente detrás de nuestros párpados.
Etapa 1 - el estado hipnogógico
En este estado nos sentimos relajados y ligeros. Se puede además tener la sensación de estar cayendo, y además se pueden ver imágenes (imaginería hypnogógica), colores, o escuchar sonidos.
Etapa 2 - sueño ligero
Estamos dormidos, pero podemos ser fácilmente despertados. Las ondas theta comienzan a ser predominantes. Esta etapa dura unos minutos.
Etapas 3 y 4 - sueño profundo
Estas etapas son conocidas como el sueño profundo, o el sueño de onda lenta, debido a la presencia de frecuencias en el rango delta, el menor. Durante esta etapa se secreta la hormona del crecimiento, y se especula que reparamos nuestro cuerpo durante esta fase.
Luego de completar estas etapas, regresamos a la número 3 y 2, lo que lleva entre 1 hora y media a dos horas.
Etapa 5 - sueño REM
A esta etapa también se le conoce como "paradójica", dado que por los signos biológicos podría parecer que estamos despiertos; un aumento en la presión sanguínea, aumento en el pulso, y además nuestros ojos comienzan a moverse rápidamente bajo nuestros párpados (REM quiere decir rapid eye movement, o en español movimiento rápido de ojos).
Durante la etapa REM es donde tenemos los sueños más vívidos y recordables; en experimentos controlados, al despertar a las personas durante esta etapa, estas reportan haber estado soñando y pueden describir las ocurrencias oníricas con un relativo detalle. En cambio, por ejemplo, al despertar a un individuo desde la fase del sueño profundo de onda lenta, este suele despertar desorientado temporal y espacialmente, sin una clara memoria de lo acontecido.
Por lo anterior es que a la etapa REM se le asocia con el soñar, pero en realidad podemos tener sueños durante las demás etapas, por lo menos durante las menos profundas.
Adicionalmente, nuestro cuerpo se paraliza, lo que se especula es para que no actuemos nuestros sueños; la mayor parte de los sueños tienen lugar en esta etapa.
Después de pasar por un ciclo "REM", entramos a las etapas descritas anteriormente, para luego volver a un ciclo "REM", despertar brevemente, y repetir todo nuevamente. Cada vez que pasamos por el ciclo REM este es más extenso; en las últimas horas de sueño durante la mañana, los períodos REM pueden ser de hasta 1 hora, mientras que al comienzo de la noche son solo de unos pocos minutos. Además repetimos el ciclo completo unas 4 o 5 veces durante la noche.
Esta última información es clave para comprender las técnicas de sueños lúcidos, que le dan énfasis a esas últimas horas de sueño justamente por la alta densidad "REM" que se da después de haber dormido por varias horas (sueños intensos y vívidos = muy buena oportunidad para "despertar").
24 septiembre 2011
Desintoxicación Facebook
Lo he hecho, me he despedido del Facebook.
Me encuentro en un proceso de desintoxicación social y cotilla exagerado, pero me siento libre.
Razones por las que considero que es la mejor opción: muchas.
Entre ellas, la falta de consideración por no avisar cuando los muros o determinada información estaba a la mano de cualquier persona desconocida, atentando no sólo contra la intimidad personal, sino la integridad y seguridad.
Hay ciertos aspectos que no son discutibles, ni siquiera, considerarlos como errores.
Asimismo, podría citar varios motivos, siempre objetivos, que ya florecían en la misma red, por lo que sé, que he tomado la mejor decisión.
Así, al menos el tiempo apremiará un poco más los blog.
Escribir, siempre es necesario. Desahogarse, más.
Me encuentro en un proceso de desintoxicación social y cotilla exagerado, pero me siento libre.
Razones por las que considero que es la mejor opción: muchas.
Entre ellas, la falta de consideración por no avisar cuando los muros o determinada información estaba a la mano de cualquier persona desconocida, atentando no sólo contra la intimidad personal, sino la integridad y seguridad.
Hay ciertos aspectos que no son discutibles, ni siquiera, considerarlos como errores.
Asimismo, podría citar varios motivos, siempre objetivos, que ya florecían en la misma red, por lo que sé, que he tomado la mejor decisión.
Así, al menos el tiempo apremiará un poco más los blog.
Escribir, siempre es necesario. Desahogarse, más.
04 septiembre 2011
Un buen día descubrí...
Un buen día descubrí, que los bosques, tenían flores.
Que los principes azules habían desteñido y parecían personas.
Descubrí que los caminos más cortos, eran los más largos.
Y que si no nos cogen de la mano, podemos tropezar.
Que las palabras sin fundamento, sólo son letras.
Y que todo sin esfuerzo, no tiene validez.
Descubrí que si no quieres, no te quieren, y si no amas, no te amarán.
Que las risas si no se comparten, no tienen sonido.
Y que el dolor sin recompensa, es más descubrimiento.
Descubrí que si no te enseñan, aprendes, pero si hay un capataz, vigilas más.
Descubrí que sin abrazos, nada material nos sostiene.
Y que sin el recuerdo de una madre, todo tiende a fallar.
Destino
Destino, que sabes donde me encuentro.
Destino, que sabes cuándo no estoy.
Destino, que escondes lo que no digo.
Destino, que destapas mi razón.
Destino, que golpeas con dulzura.
Destino, que levantas para atacar.
Destino, que huyes cuando me enfrento.
Destino, que esperas sin esperar.
Destino, que ríes mientras lloro.
Destino, que me miras sin yo poder ver.
Destino, que vacías hasta mi eco.
Destino, que escribes sin mi parecer.
27 agosto 2011
18 julio 2011
Latidos.
Un papel en blanco durante horas. Demasiadas palabras para organizar. Una sola cabeza para redirigirlas con fundamento.
EL corazón es un paisaje imaginario repleto de mapas.
En el lado IZQUIERDO, árboles frondosos que entremedias dejan ver la luz. La tranquilidad y el desahogo forman parte de las rutas por las que comunicarse. Ningún rastro de modernización o estrés- Las flores tan distintas, proporcionan al órgano metafórico la adaptación y la diversidad. Cada piedra, río, sombra o silencio, marcan la volubilidad de acción o gusto.
Siempre se está bien cuando la mente concuerda el "gps" con ese punto cardinal de dicho mapa latiente.
Situación DERECHA: discordancia y ambigüedad. Debilidad.
La naturaleza sabia y extraordinaria previa de otro estado anímico, dificulta su acceso progresivamente, poco a poco, a través de los puentes de magnitudes verticales, que insinúan la facilidad de acceso a los abismos.
Entre los miedos y las melancolías de un latido, surgen edificios de la nada, que recrean los instantes de pánico y agobio, que nuestro propio órgano impregna en nervios de acciones.
Nunca hay un punto equilibrante dentro de la consolidación de los caminos.
Los pasos son imprevisibles y donde pisamos no siempre está igual de firme.
Pasar del buen al mal humor, de la ilusión a la desilusión, o de la tristeza a la alegría, está simplemente dirigido en el segundo de un latido a otro.
Quizá por eso, estamos vivos.
14 julio 2011
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