02 julio 2012

Volando voy, volando vengo.



Demasiados viajes este año y aún no hemos hecho nada más que empezar.

De una punta a otra, rodeados de planes y proyectos endulzantes, nos movemos por la búsqueda del éxito.

Es posible que no hubiera sabido antes lo cansado que es estar días y días fuera de casa, pero así es como siempre había soñado estar... cogiendo la maleta, llevando lo más importante de mi vida y saliendo lejos de la rutina.

Ahora sin nada que amarre las anclas, nos dejamos llevar por la corriente, flotando a donde nos guíen las olas, o el viento, o las olas y el viento.

Todo el movimiento es importante sin perder ni un segundo, las ganas de vivir con una inmensa sonrisa en los labios.

27 febrero 2012

Y sigo soñando, a tu lado



Grité tu nombre hasta la afonía sin saber dónde estabas, y desde la esquina del mapa, el eco se oyó tan lejos, que tuve la suerte de que acudieras.
Sin presentación previa y más arrogante que nunca, el amor se convirtió en mi piel, y con sólo respirar, te sentía en cada movimiento.
Prendí fuego a la lluvia para evitar confundirla con lágrimas en algún momento, y arrojé a la hoguera del cielo besos, miles de besos de algodón, para crear nubes por donde caminar mientras soñaba a tu lado.
Tumbada mirándote, hubiera parado todos los relojes de la tierra yo misma, desafiando al clima,
las heridas y al cansancio.
Ya nada me asusta ni me duele, porque mi armadura, hecha de tus caricias, brilla tan fuerte, que nada es capaz de traspasarla.
Cuánto amor tiene que haber y cuánta potencia tiene este motor, que cuando las vidas que nacen de él dan,si cabe, aún más ilusión.
Camino de la misma forma que antes lo hacía, sólo que ahora no me preocupo de la dirección, pues si tu me llevas,prometo no gritar para que busques mi eco, ya que te hablaré tan bajito, que el silencio de mi sentimiento, tendrá sólo palabras en mi corazón.

29 noviembre 2011

PRÓLOGO de una biografía


El porqué de este escrito, no es más que el anhelo que surge en mitad del camino por realizar tres de las paradójicas necesidades que la vida nos descubre.

Bien dicen que las personas no nos sentimos satisfechas cuando una de estas tres oportunidades está incompleta. Plantar un árbol, tener un hijo o escribir un libro, es el comienzo de una perspectiva de posteriores triunfos personales.

Mi árbol fue un castaño, en el colegio, si mal no recuerdo; mis hijos, el sentido de todo; y mi libro, estos humildes textos de lápiz (a ordenador), sin marca, que tatúa un sinfín de sueños, muchos de ellos imposibles de conseguir, pero con las alas para mantenerse flotando en mi cabeza, que ayudan con su peculiar fuerza, a hacer más sencillos los quehaceres cotidianos que se presentan cada día, y que tantas veces nos empujan a olvidarnos de quiénes somos y qué o a quien buscamos para ser felices.

La proyección de un sueño es un viaje en paralelo a la realidad.

Cuando pisamos tierra, disminuyen los colores, se opacan las visiones que no vemos más allá que lo que los ojos captan, y de una forma y otra, el olor cambia y tapona nuestras fosas nasales.

Mi agotamiento por sentir vacío sin poder hacer lo que más me gusta acaba con estas frases. Mi espina se desclava desde ahora, para cubrir ese pequeño hueco con vitaminas que me regalen unos pequeños niños, que iluminan aún con nubes.

El afán no se olvida de nadie , pero si el culpable como me califico yo, deja de lado sus aptitudes o entretenimientos, no más que uno mismo debe volverse a encontrar.

Aquí escribo, que vuelvo a escribir.

¿Dulce? Navidad


Posiblemente el único motivo por el que realmente merece la pena celebrar la navidad, son los niños.

Tarde o temprano, uno se da cuenta de lo que significan estas fechas “tan señaladas”, y no nos damos cuenta hasta que ocurren tres cosas: nos hacemos mayores en responsabilidades, perdemos a seres queridos y tenemos hijos.

Las fiestas pasan a ser eventos obligatorios en los que, nos tenemos que sentar e imaginar que todo es maravilloso.

Brindamos constantemente con el único fin de “emborracharnos” y olvidar las cosas negativas que han ocurrido el año anterior y que no queremos que se repitan.
Deseamos lo indeseable o al menos, lo ignorantemente desconocido.

Las burbujas del champán se suben a la cabeza para despertar una sonrisa permanente que empape no sólo nuestro hígado, sino nuestro optimismo.

Todo es un engaño comercial y consumista que miente con luces, colores, músicas . Magnetismos al humano, que funcionan con sonidos de monedas.

Los niños, son espectacularmente inocentes y el optimismo que les mueve no es más que es desconocimiento del camino de la vida.

Es realmente triste tener que ocultar otros lugares en los que gobiernan las desgracias y en los que, tristemente, también hay niños. Mentes de adultos en cuerpos de niños.

Cómo cambiamos con el tiempo o cuánto nos cambian las circunstancias, la falta de algo o alguien.

Creo que estamos hechos para solventar de una forma u otra los baches para demostrar hasta lo que somos capaces de aguantar o sobrellevar.

Luchamos sin armaduras, nos examinamos sin libros que estudiar, lloramos sin poder manejar un botón de on/off, tropezamos en piedras, y hasta en ocasiones, acaban gustándonos dichos seres inertes, como seres errantes que somos.

Así que ahora llega como cada año el agobio publicitario. Televisión sobresaturadora, folletos comparativos en calidad de papel, número de páginas y precios. Etc, etc…

Con lo sencillo que sería hacer una colecta en estas fechas de comida, ropa, mantas, geles y hasta cartas anónimas de cada uno de nosotros dirigidas a un prójimo desconocido, que puede iluminar con su sonrisa mucho más que una ciudad iluminada en navidad (permitidme no escribirla en mayúsculas)

Ojalá la navidad fuera época de búsqueda de equilibrio humanitario.
Enseñar a los hijos a recolectar viejas reliquias inutilizadas que no nos aportan nada más que espacio, vaciar los armarios y deshacernos de prendas que ni tan siquiera sabemos que existen.

Ojalá la navidad ( y posiblemente todo el año), fuera momento de un control personal en el que valorásemos más allá de los gastos que ni tan siquiera son bienes principales.

Ojalá el mundo de cada uno fuese un mundo más bueno, porque así el otro Mundo sería quizá, un poco mejor y el optimismo al menos, se vería reflejado en las buenas acciones.

Lo que daría porque estas fechas fueran más allá de la hipocresía. O porque simplemente por unas horas, nos devolvieran a las personas que tanto queremos y que no están con nosotros en la mesa.
Lo que daría porque mis hijos no pidieran incesantemente cosas materiales que dejan de tener significado en cuanto las estrenan.
Lo que daría por comer lo mismo que puedan comer otras personas que no tienen qué llevarse a la boca.
Lo que daría porque los centros comerciales se llamasen simplemente centros abiertos de reunión, o de solidaridad.

Lo que daría porque existieran de verdad los Reyes Magos , ya que les pediría todas estas cosas a cambio de caminar descalza con ellos hasta Oriente .

Por si acaso se encuentran en algún rincón desconocido o invisible al ojo humano, echaré en el buzón mi peculiar carta esperanzadora y llena de deseos, esperando, tal vez en mis sueños, a que algo de todo esto se cumpla.

Y aquí y ahora comienzo: Queridos Reyes Magos.

21 noviembre 2011

Silencio.


El silencio puede ser, en ocasiones, un regalo.

Se puede respirar tan profundo cuando hay silencio, que a veces, llega a molestar en las fosas nasales. Pero relaja; y relaja mucho.

Quizá se disfruta tan aisladamente, que por eso gusta tanto su compañía, su vacía compañía.

De todos modos,el silencio carece de color y aunque simila inerte, está muy vivo. Tan vivo, que permite disfrutar de uno mismo cuando no hay necesidad de demostrar a nadie cómo se es realmente.

Uno calla y piensa; y cuando piensa,es; y cuando es, siente; y cuando siente, está vivo.

A pesar de todo, el silencio permanente, pierde su incalculable valor, ya que si se mantiene constante y equilibrado, es sinónimo de soledad.

¡Y qué buena es la soledad cuando uno no se siente solo!
¡Y qué reconfortable es el silencio cuando suena lo que no suena!

13 octubre 2011

"Todo lo que vemos no es sino un sueño dentro de un sueño". Edgar Allan Poe


¿POR QUÉ DORMIMOS?

Por increíble que parezca, si bien se sabe bastante sobre lo que ocurre biológica y neurológicamente mientras dormimos, la verdadera naturaleza de esta interrogante es aún un misterio; no se sabe con exactitud por que dormimos y soñamos. Veamos lo que si se sabe sobre esto.

Se especula que necesitamos dormir para digerir y categorizar las actividades realizadas durante el día; durante la noche descansamos nuestra mente y reparamos el cuerpo, a través de este descanso prolongado.

En experimentos controlados, se ha visto que si se impide a un grupo de personas dormir, los síntomas que se presentan van desde una disminución en los niveles de alerta, hasta una total confusión mental si la deprivación de sueño se sostiene en el tiempo.

Ahora aprendamos algo sobre las etapas del sueño, que como veremos es un conocimiento que nos ayudará en nuestro camino a la lucidez.

LAS ETAPAS DEL SUEÑO

Es posible medir la actividad del cerebro midiendo su actividad eléctrica, usando electrodos en contacto con el cuero cabelludo. De esta manera se habla de ondas cerebrales, que han mostrado tener una clara correlación con el estado de conciencia de una persona, y esta medición de la actividad cerebral además de ser útil para detectar patologías y desórdenes neurológicos, ha servido para estudiar el sueño y sus ciclos.

Las ondas cerebrales medidas de esta manera, desde las de mayor a menor frecuencia se caracterizan como alfa, beta, theta y delta. En realidad siempre producimos ondas en todas las frecuencias, pero dependiendo de nuestro estado de conciencia, es predominante una determinada frecuencia.

Al estar despiertos, nuestra actividad cerebral se caracteriza por las ondas "beta". Al acostarnos para dormir, lo primero que ocurre al cerrar los ojos y relajarnos es un aumento en la frecuencia "alfa". Después de un tiempo, nuestros ojos comienzan a moverse lentamente detrás de nuestros párpados.

Etapa 1 - el estado hipnogógico

En este estado nos sentimos relajados y ligeros. Se puede además tener la sensación de estar cayendo, y además se pueden ver imágenes (imaginería hypnogógica), colores, o escuchar sonidos.

Etapa 2 - sueño ligero

Estamos dormidos, pero podemos ser fácilmente despertados. Las ondas theta comienzan a ser predominantes. Esta etapa dura unos minutos.

Etapas 3 y 4 - sueño profundo

Estas etapas son conocidas como el sueño profundo, o el sueño de onda lenta, debido a la presencia de frecuencias en el rango delta, el menor. Durante esta etapa se secreta la hormona del crecimiento, y se especula que reparamos nuestro cuerpo durante esta fase.

Luego de completar estas etapas, regresamos a la número 3 y 2, lo que lleva entre 1 hora y media a dos horas.

Etapa 5 - sueño REM

A esta etapa también se le conoce como "paradójica", dado que por los signos biológicos podría parecer que estamos despiertos; un aumento en la presión sanguínea, aumento en el pulso, y además nuestros ojos comienzan a moverse rápidamente bajo nuestros párpados (REM quiere decir rapid eye movement, o en español movimiento rápido de ojos).

Durante la etapa REM es donde tenemos los sueños más vívidos y recordables; en experimentos controlados, al despertar a las personas durante esta etapa, estas reportan haber estado soñando y pueden describir las ocurrencias oníricas con un relativo detalle. En cambio, por ejemplo, al despertar a un individuo desde la fase del sueño profundo de onda lenta, este suele despertar desorientado temporal y espacialmente, sin una clara memoria de lo acontecido.

Por lo anterior es que a la etapa REM se le asocia con el soñar, pero en realidad podemos tener sueños durante las demás etapas, por lo menos durante las menos profundas.

Adicionalmente, nuestro cuerpo se paraliza, lo que se especula es para que no actuemos nuestros sueños; la mayor parte de los sueños tienen lugar en esta etapa.

Después de pasar por un ciclo "REM", entramos a las etapas descritas anteriormente, para luego volver a un ciclo "REM", despertar brevemente, y repetir todo nuevamente. Cada vez que pasamos por el ciclo REM este es más extenso; en las últimas horas de sueño durante la mañana, los períodos REM pueden ser de hasta 1 hora, mientras que al comienzo de la noche son solo de unos pocos minutos. Además repetimos el ciclo completo unas 4 o 5 veces durante la noche.

Esta última información es clave para comprender las técnicas de sueños lúcidos, que le dan énfasis a esas últimas horas de sueño justamente por la alta densidad "REM" que se da después de haber dormido por varias horas (sueños intensos y vívidos = muy buena oportunidad para "despertar").